La Unidad de Arritmias del Hospital Clínico San Carlos celebra 25 años como referente nacional e internacional en el diagnóstico y tratamiento de trastornos del ritmo cardíaco. Desde su creación en 2001, ha realizado más de 10.000 ablaciones, 10.000 implantes de marcapasos y 3.000 implantes de desfibriladores. Su innovación más destacada es la Sala Zero, pionera en Europa para procedimientos sin radiación.
¿Qué hace única a la Unidad de Arritmias del Clínico San Carlos?
La Unidad combina volumen asistencial, innovación tecnológica y formación multidisciplinar. Su modelo se basa en la integración de cardiólogos, enfermería especializada, técnicos en imagen y ingenieros biomédicos. Esta colaboración permite avanzar en técnicas de mapeo electroanatómico 3D, reduciendo riesgos y mejorando la precisión terapéutica.
Sala Zero: el estándar global de ablación sin radiación
La Sala Zero elimina el uso de Rayos X durante los procedimientos de ablación. En su lugar, emplea sistemas de navegación electromagnética y óptica que generan modelos tridimensionales del corazón en tiempo real. Esto protege al paciente y al personal de la exposición acumulada a radiación ionizante, un factor de riesgo conocido en cardiología intervencionista.
¿Cuál es el impacto económico y sanitario de su modelo?
El liderazgo del Clínico San Carlos reduce costes a largo plazo. Los procedimientos sin radiación disminuyen complicaciones postoperatorias, acortan estancias hospitalarias y reducen la necesidad de revisiones por efectos secundarios. Además, su actividad docente ha formado a más de 300 especialistas de 22 países, potenciando la transferencia de conocimiento y la sostenibilidad del sistema.
Datos Clave
- Más de 250 artículos científicos originales publicados en revistas indexadas
- Referencia internacional para ablación de fibrilación auricular y taquicardia ventricular
- Certificación como Centro de Excelencia en Arritmias por la Sociedad Europea de Cardiología (2023)
- Más del 40 % de sus procedimientos son de pacientes extracomunitarios
- Crecimiento anual del 12 % en demanda de ablaciones complejas
¿Cómo se alinea su práctica con el marco legal y normativo español?
La Unidad cumple con la Ley 29/2006 de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos, la Ley 41/2002 Básica Reguladora de la Autonomía del Paciente, y el Real Decreto 1836/2008 sobre dispositivos médicos. Además, su protocolo de Sala Zero está validado bajo la normativa UE 2017/745 (MDR) para sistemas de navegación médica. Cada procedimiento requiere consentimiento informado específico sobre alternativas radiológicas y no radiológicas.
¿Qué impulsa su sostenibilidad a futuro?
La Unidad apuesta por la medicina personalizada, integrando inteligencia artificial para predecir respuestas a la ablación y optimizar la selección de pacientes. También lidera proyectos europeos de investigación en bioimpedancia cardíaca y modelado predictivo de recurrencia arrítmica. Su alianza con centros tecnológicos españoles acelera la validación clínica de nuevos catéteres de contacto inteligente, con sensores de presión y temperatura en tiempo real.
Innovación con impacto real
Cada ablación sin radiación evita una dosis media de 15 mSv —equivalente a 75 radiografías de tórax—. En 25 años, esto representa una reducción estimada de más de 150.000 mSv en exposición colectiva. Además, su modelo ha inspirado la creación de 12 unidades similares en hospitales públicos de España, impulsadas por el Plan Estratégico de Cardiología del SNS (2022–2030).
