El gasto militar global alcanzó los 2.887.000 millones de dólares en 2025, un aumento del 2,9 % respecto a 2024. Estados Unidos, China y Rusia concentran el 51 % del total. Aunque Washington redujo su gasto un 7,5 %, Europa y Asia aceleraron sus inversiones. Este escenario refleja una reconfiguración estratégica, no una desescalada.
¿Por qué bajó el gasto militar de Estados Unidos en 2025?
La caída del 7,5 % en el gasto militar estadounidense se vincula directamente con la suspensión de nuevas ayudas militares a Ucrania bajo la administración Trump. Eso redujo el desembolso total a 954.000 millones de dólares, casi un billón.
Esto no implica debilidad estratégica. Al contrario: Washington redirigió fondos hacia capacidades nucleares y convencionales avanzadas, especialmente en el Indo-Pacífico.
El gasto se reorienta, no se recorta
- Se priorizan sistemas de defensa antimisil hipersónicos.
- Aumentan las inversiones en ciberdefensa y guerra electrónica.
- Se acelera la modernización de la fuerza nuclear estratégica.
¿Qué impulsa el aumento del 14 % en Europa?
La guerra en Ucrania y la percepción de amenaza rusa han forzado una reevaluación radical de la defensa europea. Países como Alemania, Polonia y Francia duplicaron sus presupuestos de defensa en tres años.
La Unión Europea activó el Fondo Europeo de Defensa (EDF) con 8.000 millones de euros para 2025–2027. También se aceleró la producción conjunta de drones de combate, tanques Leopard 2 y sistemas de artillería de largo alcance.
El rol de la OTAN como catalizador
- El 87 % de los Estados miembros ya cumplen la meta del 2 % del PIB en defensa.
- Se crearon 30 brigadas de reacción rápida para 2026.
- Se firmaron acuerdos de interoperabilidad técnica con Estados Unidos y Reino Unido.
¿Por qué Asia y Oceanía aumentaron su gasto un 8,1 %?
China y Japón lideran esta tendencia. Pekín destinó 261.000 millones de dólares, un 7,2 % más que en 2024. Tokio aprobó su mayor presupuesto de defensa en la historia: 59.000 millones de dólares, con énfasis en misiles de precisión y defensa aérea.
Australia y Corea del Sur también ampliaron sus capacidades, especialmente en guerra submarina y vigilancia marítima en el Mar de China Meridional.
El factor Indo-Pacífico
- Se fortalecen alianzas como AUKUS y el Quad.
- Se despliegan nuevas bases navales en Guam y Filipinas.
- Se incrementa la cooperación en tecnología cuántica y satélites de reconocimiento.
¿Qué dice el marco legal y económico actual?
El gasto militar no opera en el vacío. En la UE, la Directiva 2023/2801 exige transparencia en contratos de defensa y limita la dependencia de proveedores extranjeros. En EE.UU., la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) 2025 incluye cláusulas para acelerar la adquisición de IA militar y sistemas autónomos.
Económicamente, el sector de defensa representa ya el 1,2 % del PIB global. En 2025, generó 1,7 millones de empleos directos y movilizó 420.000 millones en exportaciones de armamento.
Datos Clave
- Estados Unidos, China y Rusia gastaron 1.480.000 millones de dólares en 2025: el 51 % del total mundial.
- Europa aumentó su gasto un 14 %, la mayor subida regional desde 1990.
- El gasto global en IA militar superó los 28.000 millones de dólares, un 37 % más que en 2024.
- La exportación de armas creció un 9,3 %, liderada por EE.UU., Rusia y Francia.
- El SIPRI prevé que el gasto mundial supere los 3 billones de dólares en 2026.
El rearme no es lineal ni uniforme. Es selectivo, tecnológico y profundamente geopolítico. Cada dólar invertido responde a una amenaza percibida, una alianza reforzada o una cadena de suministro reconfigurada. La estabilidad ya no se mide solo en acuerdos, sino en capacidades integradas y respuestas anticipadas.
