En el año 2026, España se enfrenta a un hito preocupante: se prevé que el número de nuevos casos de cáncer supere los 300.000. Este alarmante incremento, que incluye más de 8.000 diagnósticos en jóvenes adultos de entre 20 y 39 años, ha sido documentado en el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2026’, elaborado por la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) y la Red Española de Registros de Cáncer (Redecan). La obesidad se ha identificado como el segundo factor de riesgo evitable para el cáncer, justo detrás del tabaco, y se asocia con al menos nueve tipos de cáncer, incluyendo el de mama, colon y endometrio.
La doctora Isabel Echavarría, secretaria científica de la SEOM y oncóloga médica en el Hospital Universitario Gregorio Marañón de Madrid, enfatiza que la obesidad es un factor de riesgo significativo que contribuye al aumento de casos de cáncer en personas jóvenes. La relación entre la obesidad y el cáncer es compleja y multifacética, y se ha vuelto un tema de creciente preocupación en la comunidad médica y científica.
### La Relación entre Obesidad y Cáncer
La obesidad no solo se asocia con un mayor riesgo de desarrollar cáncer, sino que también puede influir en el pronóstico y la eficacia de los tratamientos oncológicos. Según la doctora Inka Miñambres Donaire, miembro del Comité Gestor del Área de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el aumento de las tasas de obesidad podría convertirla en la principal causa de cáncer en los próximos años, a medida que disminuye el consumo de tabaco.
El riesgo de cáncer varía según el tipo de cáncer y el grado de obesidad. Por ejemplo, en el caso del cáncer de endometrio, la obesidad puede duplicar el riesgo en pacientes con obesidad leve y multiplicarlo por siete en aquellos con obesidad severa. En términos generales, se estima que el riesgo de cáncer se incrementa entre un 5% y un 10% en presencia de sobrepeso u obesidad, pero en ciertos tipos de cáncer, como el de endometrio, este incremento puede superar el 50%.
Los mecanismos biológicos que vinculan la obesidad con el cáncer son diversos. La obesidad puede provocar un aumento en los niveles de estrógenos, especialmente en mujeres postmenopáusicas, lo que a su vez puede favorecer el desarrollo de tumores hormonodependientes como el cáncer de mama. Además, la inflamación crónica asociada con la obesidad puede inducir daños en el ADN, mientras que niveles elevados de insulina y factores de crecimiento como IGF-1 pueden promover el crecimiento tumoral.
### La Prevalencia de la Obesidad en España
La situación de la obesidad en España es alarmante. Más del 50% de la población adulta presenta sobrepeso, y un 18,7% se clasifica como obesa. La doctora Miñambres señala que existe un gran infradiagnóstico relacionado con la obesidad, ya que solo un 30% de los pacientes con obesidad son diagnosticados adecuadamente en el sistema sanitario. Esta falta de reconocimiento es una barrera significativa para iniciar tratamientos eficaces que podrían reducir la mortalidad asociada con esta condición.
La obesidad infantil también es un tema crítico. Se estima que el 36% de los niños en España tiene sobrepeso y alrededor del 8% sufre de obesidad. Esta tendencia es preocupante, ya que la obesidad infantil se asocia con un mayor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, incluyendo diabetes y enfermedades cardiovasculares, así como un incremento en el riesgo de cáncer en la vida adulta. La doctora Echavarría advierte que el aumento exponencial de la obesidad infantil indica que el problema está lejos de ser controlado, y se requieren acciones coordinadas a nivel sanitario, político y social para abordar esta crisis.
El grupo de trabajo Obesidad, Metabolismo y Cáncer de la SEOM ha iniciado un estudio titulado ‘Fotografía de obesidad y cáncer en España’, que busca evaluar la incidencia del exceso de peso en pacientes diagnosticados de cáncer y analizar su correlación con variables clínicas y personales. Este tipo de investigaciones son cruciales para entender mejor la relación entre la obesidad y el cáncer, y para desarrollar estrategias de prevención y tratamiento más efectivas.
La importancia de adoptar un estilo de vida saludable no puede ser subestimada. La actividad física regular y una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras y baja en alimentos ultraprocesados, son fundamentales para reducir el riesgo de cáncer. Se ha demostrado que el ejercicio físico puede disminuir el riesgo de varios tipos de cáncer, incluyendo el de mama y colon, y puede mejorar el pronóstico en pacientes diagnosticados con cáncer.
La concienciación sobre la obesidad y su relación con el cáncer es esencial para fomentar cambios en el estilo de vida y mejorar la salud pública. La comunidad médica y los responsables políticos deben trabajar juntos para implementar políticas que promuevan la salud y el bienestar, especialmente entre los grupos más jóvenes, que están viendo un aumento preocupante en la incidencia de cáncer asociado con la obesidad.
