Rusia lanzó 93 drones en las últimas 24 horas contra Ucrania. Diecisiete impactaron en diez localidades, incluida Odesa, donde tres personas resultaron heridas. Al mismo tiempo, Ucrania atacó refinerías en Nizhni Nóvgorod y un oleoducto en Leningrado, elevando la escalada en infraestructura energética. El conflicto ya afecta precios globales y tensiona alianzas occidentales.
¿Qué ocurrió en los ataques aéreos rusos contra Ucrania?
Rusia desplegó drones Shahed, Gerbera y Italmas, principalmente desde Crimea y su territorio continental. La Fuerza Aérea ucraniana confirmó la intercepción de 76 unidades, pero los 17 que lograron impactar causaron daños en edificios residenciales del distrito de Jadzhibei, en Odesa.
Los restos de drones derribados cayeron en tres zonas adicionales, generando riesgo civil y complicando las labores de desminado y recuperación urbana.
¿Cómo respondió Ucrania con ataques estratégicos en territorio ruso?
Ucrania ejecutó operaciones de largo alcance contra objetivos energéticos. Dos refinerías de Lukoil en Nizhni Nóvgorod sufrieron incendios tras el impacto de restos de drones derribados. El gobernador regional, Gleb Nikitin, confirmó que se rechazaron 30 aeronaves no tripuladas.
Además, un oleoducto en la región de Leningrado, junto al mar Báltico, fue dañado. También resultaron afectadas una central termoeléctrica y viviendas en la misma zona industrial.
¿Cuál es el impacto económico de los ataques a infraestructura energética?
Los ataques a refinerías y oleoductos tienen efectos inmediatos en los mercados globales:
- El precio del petróleo Brent subió un 2,3 % en las últimas 48 horas.
- Los futuros de gas natural europeo registraron volatilidad del 4,1 %.
- Aliados occidentales advirtieron a Kiev que los ataques a refinerías rusas podrían elevar los precios de la electricidad en la UE.
Estados Unidos y Alemania ya presionan para limitar estos golpes, argumentando que socavan la estabilidad energética regional.
¿Qué marco legal y práctico rige estos ataques cruzados?
Bajo el Derecho Internacional Humanitario, los ataques a infraestructura civil solo son legítimos si cumplen los principios de distinción, proporcionalidad y precaución. Las refinerías pueden considerarse objetivos militares si abastecen directamente al esfuerzo bélico ruso.
No obstante, la Corte Penal Internacional (CPI) ya investiga posibles crímenes de guerra por ataques indiscriminados en zonas residenciales. La presencia de civiles heridos en Odesa activa mecanismos de revisión por parte de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.
Datos Clave
- Rusia lanzó 93 drones en 24 horas; 17 impactaron con daños confirmados.
- Tres personas heridas en Odesa, tras ataques a viviendas en Jadzhibei.
- Ucrania atacó dos refinerías de Lukoil, un oleoducto y una central termoeléctrica en territorio ruso.
- La UE y EE.UU. advirtieron que los ataques a infraestructura energética afectan precios globales y tensan alianzas.
- La CPI y la OACDH monitorean posibles violaciones del Derecho Internacional Humanitario.
