El Gobierno español ha aprobado un acuerdo marco de 723,9 millones de euros para la adquisición de nuevos vehículos Vamtac, reforzando la movilidad táctica de las Fuerzas Armadas hasta 2032. Este contrato garantiza la sustitución progresiva de plataformas obsoletas y asegura la operatividad continua del Ejército de Tierra, el Ejército del Aire y la Infantería de Marina. La decisión refleja una apuesta estratégica por la soberanía industrial y la interoperabilidad europea.
¿Qué implica el nuevo contrato marco para los Vamtac?
El acuerdo, autorizado por el Consejo de Ministros, contempla la entrega de vehículos autobastidores con 1.500 kg de carga útil, clasificados en la categoría de Alta Movilidad Táctica. Su estructura replica el modelo vigente desde 2020, pero incorpora mejoras técnicas y logísticas clave.
La duración inicial es de cuatro años, con opción a dos prórrogas. Esto permite una planificación estable de entregas y mantenimiento. Además, el contrato incluye una adenda que habilita la participación de Portugal mediante el instrumento europeo SAFE, facilitando pedidos conjuntos y reduciendo costes unitarios.
¿Por qué se elige el Vamtac ST5 como plataforma central?
La versión ST5 es la más avanzada de la familia Vamtac, fabricada por la empresa española Urovesa. Ofrece protección modular, adaptabilidad a terrenos extremos y compatibilidad con sistemas de armamento de última generación. Su diseño permite integrar rápidamente módulos especializados sin afectar la cadena de suministro.
Más de 60 variantes operativas están en servicio hoy: desde transporte táctico y ambulancias blindadas, hasta plataformas para lanzamiento de misiles Spike y Mistral, equipos EOD, reconocimiento VERT y operaciones especiales. Esta diversidad refleja su rol como columna vertebral de la movilidad militar española.
¿Cómo impacta este contrato en la industria de defensa nacional?
La adjudicación refuerza la soberanía tecnológica y consolida a Urovesa como proveedor estratégico. Genera empleo directo en Castilla-La Mancha y cadena de subcontratación en más de 12 comunidades autónomas. Según datos del Ministerio de Defensa, el 87 % de los componentes se fabrican en España.
El programa también impulsa la exportación: la certificación OTAN y la experiencia operativa en misiones de la ONU y la UE posicionan al Vamtac como producto competitivo. Países como Colombia, México y Filipinas ya han mostrado interés formal.
¿Qué marco legal regula esta adquisición?
El contrato se enmarca en la Ley 3/2022 de Contratos del Sector Público, adaptada al Reglamento (UE) 2021/1170 sobre defensa y seguridad. Además, cumple con los requisitos del Plan Estratégico de Defensa 2023–2030, que prioriza la renovación de flotas terrestres y la reducción de dependencia externa.
La participación de Portugal bajo el instrumento SAFE (Strategic Autonomy for European Defence) refuerza el cumplimiento del Pacto de Defensa Europea y la agenda de cooperación estructurada permanente (PESCO).
¿Cuál es el impacto económico real del acuerdo?
El desembolso de 723,9 millones no es un gasto aislado: genera un efecto multiplicador estimado en 2,3 veces su valor en el PIB nacional. Incluye inversión en I+D+i, modernización de líneas de producción y formación técnica especializada.
Además, el contrato incluye cláusulas de mantenimiento integral y soporte logístico durante 15 años, lo que asegura ingresos recurrentes para el sector y reduce costes operativos a largo plazo.
Datos Clave
- Contrato marco: 723,9 millones de euros, vigente hasta 2032
- Fabricante: Urovesa, empresa 100 % española
- Plataforma principal: Vamtac ST5, con protección modular y 60 variantes operativas
- Carga útil: 1.500 kg, categoría Alta Movilidad Táctica
- Cooperación internacional: Portugal integrado vía instrumento SAFE
- Cumplimiento normativo: Ley 3/2022, Reglamento UE 2021/1170, Plan Estratégico de Defensa 2023–2030
