Repsol, una de las principales compañías energéticas de España, ha dado un paso significativo en su compromiso con la sostenibilidad y la descarbonización industrial. La empresa ha anunciado la construcción de su segundo electrolizador de hidrógeno renovable en la refinería de Petronor, ubicada en Muskiz, Vizcaya. Este nuevo electrolizador, que tendrá una capacidad de 100 megavatios (MW), representa una inversión de 292 millones de euros y se espera que comience a operar en 2029. Este proyecto ha sido reconocido por la Comisión Europea como un Proyecto Importante de Interés Común Europeo (IPCEI), lo que le permitirá recibir un respaldo financiero significativo del Gobierno de España, incluyendo 160 millones de euros de los fondos NextGenerationEU del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La capacidad de producción del nuevo electrolizador será de hasta 15.000 toneladas anuales de hidrógeno renovable, que se destinarán principalmente a los procesos de la refinería de Petronor. Además, este electrolizador formará parte del Corredor Vasco del Hidrógeno, lo que permitirá suministrar hidrógeno a otras industrias de la región, contribuyendo así a la descarbonización de la economía local. Se estima que este proyecto evitará la emisión de hasta 167.000 toneladas de CO₂ al año, una cifra que equivale a las emisiones generadas por dos tercios del parque de vehículos 100% eléctricos en España para el año 2024.
La construcción de este electrolizador no solo representa un avance en la producción de hidrógeno renovable, sino que también generará alrededor de 900 empleos directos, indirectos e inducidos a lo largo de sus distintas fases de desarrollo. Este es un aspecto crucial en el contexto actual, donde la creación de empleo y la transición hacia energías más limpias son prioridades para el Gobierno y la sociedad en general.
Repsol ya ha realizado avances significativos en el ámbito del hidrógeno renovable. En 2023, la compañía puso en marcha su primer electrolizador, con una capacidad de 2,5 MW, que produce 350 toneladas anuales de hidrógeno, abasteciendo tanto a la refinería como al edificio de oficinas en el Parque Tecnológico de Abanto Zierbena. Además, en 2024, se inició la construcción de un segundo electrolizador de 10 MW en el puerto de Bilbao, que se espera que entre en operación en 2026 y suministre hidrógeno a una planta demostrativa de combustibles sintéticos que Repsol desarrolla en colaboración con Aramco.
La estrategia de Repsol en el sector del hidrógeno renovable no solo se limita a la producción, sino que también busca posicionar a la compañía como líder en el consumo de este recurso en la península ibérica. Actualmente, Repsol concentra cerca del 60% de la producción nacional de hidrógeno y representa el 4% del consumo europeo. En septiembre de 2025, la empresa aprobó la construcción de su primer gran electrolizador de 100 MW en Cartagena, y se prevé que un tercer electrolizador de 150 MW se ubique en Tarragona, lo que reforzará aún más su capacidad de producción.
Estos proyectos no solo son un testimonio del compromiso de Repsol con la sostenibilidad, sino que también son parte de una tendencia más amplia en la industria energética hacia la adopción de tecnologías limpias y renovables. La transición hacia el hidrógeno renovable es vista como una de las claves para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con los compromisos climáticos establecidos en el Acuerdo de París.
La inversión en infraestructura de hidrógeno renovable también tiene el potencial de transformar la economía local y regional, creando nuevas oportunidades de negocio y fomentando la innovación en tecnologías limpias. A medida que más empresas y gobiernos se comprometen a reducir su huella de carbono, la demanda de hidrógeno renovable está destinada a crecer, lo que podría posicionar a Repsol y a otras empresas del sector como actores clave en la transición energética.
En resumen, la construcción del segundo electrolizador de Repsol en Petronor es un paso importante hacia un futuro más sostenible. Con el respaldo del Gobierno y la inversión en tecnologías limpias, Repsol está bien posicionada para liderar el camino en la producción y consumo de hidrógeno renovable en España y más allá.
