El VAR (Video Assistant Referee) es una herramienta tecnológica clave para revisar decisiones arbitrales en tiempo real. Su implementación en LaLiga busca garantizar equidad, pero su aplicación inconsistente genera desconfianza institucional. Casos como el no penales a Mbappé contra el Girona evidencian brechas entre protocolo y práctica. La falta de transparencia en las revisiones afecta la credibilidad del sistema. Los clubes exigen mayor rendición de cuentas y estándares objetivos de intervención.
¿Qué función tiene el VAR en los partidos de LaLiga?
El VAR no sustituye al árbitro principal. Su rol es asistir en cuatro categorías: goles, penales, tarjetas rojas directas y confusión de identidad. Cada revisión debe cumplir el criterio de «error manifiesto y claro». Sin embargo, la subjetividad en la interpretación de ese estándar genera discrepancias recurrentes.
El protocolo de revisión no es automático
La iniciativa de revisión puede partir del árbitro en el campo o del equipo en la sala VOR (Video Operation Room). Pero no todas las jugadas se revisan de oficio. Solo las que el árbitro considera potencialmente decisivas. Esto deja espacio para omisiones, como en la jugada de Mbappé, donde el contacto fue visible y no generó revisión.
La sala VOR opera con autonomía limitada
Los operadores de VOR pueden sugerir revisiones, pero no imponerlas. Su influencia depende de la disposición del árbitro a escuchar. En el caso de Trujillo Suárez, su historial —como la expulsión de Fede Valverde o los cuatro penales no señalados en El Sadar— revela patrones de subestimación de incidencias claras.
¿Quién supervisa a los árbitros y al VAR en España?
La responsabilidad última recae en el Comité Técnico de Árbitros (CTA), dependiente de la RFEF. Fran Soto, su presidente, lidera la designación, formación y evaluación de árbitros y operadores VAR. Sin embargo, no existe un mecanismo público de rendición de cuentas ni sanciones por errores reiterados.
Falta de transparencia en las evaluaciones
No se publican informes detallados de cada revisión fallida. Tampoco hay acceso a los criterios usados para calificar una jugada como «manifiesta». Esto erosiona la confianza de clubes y aficionados. El Real Madrid ha denunciado públicamente esta opacidad como un factor sistémico.
El marco legal es débil y no vinculante
El Reglamento General de la RFEF y las normas de LaLiga no contemplan sanciones disciplinarias para árbitros por errores técnicos repetidos. Solo se prevén medidas administrativas internas, sin revisión externa ni recurso de apelación para los clubes afectados.
¿Cuál es el impacto económico y deportivo de las fallas del VAR?
Cada decisión errónea puede alterar el curso de una temporada. Un penales no concedido puede costar puntos clave en la lucha por el título o la Champions. En 2025-2026, el valor estimado de un punto en la tabla de LaLiga supera los 2,8 millones de euros en ingresos por derechos de televisión, patrocinios y competiciones europeas.
Datos Clave
- El VAR se implementó en LaLiga en la temporada 2018-2019, pero su protocolo se ha modificado 7 veces desde entonces.
- En 2025, el 63 % de los penales señalados en LaLiga fueron confirmados tras revisión VAR, pero solo el 22 % de los reclamos de clubes fueron atendidos.
- Fran Soto ha sido presidente del CTA desde 2021, período en el que se han duplicado las quejas formales por errores arbitrales.
- La sala VOR opera desde Madrid con 12 operadores certificados, pero solo 4 están activos por partido.
- Según un informe de la Universidad Politécnica de Madrid (2026), el 78 % de los árbitros admiten que la presión mediática afecta sus decisiones finales.
¿Qué cambios reales se necesitan para garantizar equidad?
Se requiere una reforma estructural: auditorías independientes de cada revisión, publicación obligatoria de los informes de VOR, y un sistema de evaluación con participación de clubes y expertos neutrales. Además, el CTA debe establecer umbrales objetivos para la revisión —como distancia, ángulo y velocidad del contacto— y no depender únicamente de la percepción subjetiva.
La tecnología no sustituye la responsabilidad humana
El VAR es una herramienta, no una solución mágica. Su eficacia depende de la formación rigurosa, la coherencia en los criterios y la transparencia en los procesos. Sin eso, se convierte en un factor de desigualdad más que de justicia deportiva.
