La figura de Tess Escribano se ha convertido en un pilar fundamental en el mundo del rally, especialmente en el exigente entorno del Dakar. Su historia es un testimonio de cómo la pasión, la dedicación y la capacidad de resolver problemas pueden abrir puertas en un ámbito tan competitivo y desafiante como el de las carreras de rally. Desde sus inicios en el motorsport hasta su actual rol como coordinadora del equipo de motos Joyride Race Service, Escribano ha demostrado que el trabajo detrás de las cámaras es tan crucial como el que se realiza en la pista.
### Un Viaje Desde el Asfalto Hasta el Desierto
Tess Escribano, originaria de Valencia, comenzó su carrera en el motorsport como oficial de motos, desempeñándose como comisaria de pista en el circuito de Cheste. Su pasión por las motos la llevó a explorar nuevas oportunidades, y en 2018, decidió aventurarse en el mundo de los rally-raids al participar en el Panáfrica Rally en Marruecos. Este evento marcó un punto de inflexión en su carrera, ya que descubrió un formato de competición que la fascinó por su cercanía y la camaradería entre los participantes.
La transición de Escribano del asfalto a la arena del desierto no fue sencilla. En su primer Dakar, celebrado en Perú en 2019, se enfrentó a desafíos inesperados. «Yo aquí no vuelvo», pensó tras experimentar la dureza de la competición, que incluía largas horas de conducción y poco tiempo para dormir. Sin embargo, su determinación y amor por el deporte la llevaron a seguir adelante, y pronto se unió al equipo mexicano Nómadas Racing, donde vivió momentos intensos y caóticos que la hicieron crecer profesionalmente.
A pesar de las dificultades, Tess no se dejó desanimar. Su capacidad para adaptarse y su habilidad para manejar situaciones complicadas la llevaron a ser reconocida en el medio. Después de tres años con Nómadas Racing, decidió dar un paso atrás para reevaluar su carrera, pero pronto se encontró con los Monleón, quienes le ofrecieron un nuevo desafío en Joyride Race Service.
### La Coordinación en el Dakar: Un Trabajo de Alto Voltaje
En su rol actual como coordinadora del equipo de motos Joyride, Tess Escribano es responsable de una amplia gama de tareas que son esenciales para el funcionamiento del equipo durante el Dakar. Desde la logística y la organización administrativa hasta la atención a los pilotos, su trabajo es un verdadero acto de malabarismo. Manejar las inscripciones, coordinar los viajes, gestionar visados y hoteles, y asegurarse de que todo esté en orden son solo algunas de las responsabilidades que asume.
«Soy la bombera», dice Tess, refiriéndose a su papel de resolver problemas y apagar fuegos en situaciones críticas. En un entorno tan exigente como el Dakar, donde los recursos son limitados y las condiciones pueden cambiar rápidamente, tener una persona como Escribano es invaluable. Su red de contactos y su capacidad para actuar rápidamente son habilidades que ha desarrollado a lo largo de los años, y que ahora utiliza para garantizar que el equipo funcione sin problemas.
Además de su trabajo logístico, Tess también actúa como una figura maternal para los pilotos y el personal del equipo. Se asegura de que todos estén alimentados, descansados y listos para enfrentar los desafíos del rally. «Voy detrás de ellos todo el día: tienes que ir a comer, tienes que ir a dormir, descansa, deja el móvil…», explica, reflejando su compromiso con el bienestar del equipo.
La vida en el Dakar es intensa y a menudo agotadora. Tess admite que durante la competición, la falta de sueño es una constante. Sin embargo, ha encontrado pequeños lujos que le permiten sobrellevar la presión, como darse una ducha diaria, que considera un verdadero lujo en medio del caos del rally. «Hay días en los que tienes que elegir: ducharte, cenar o dormir, y yo siempre elijo ducharme. La ducha es sagrada», dice con una sonrisa.
### La Pasión por el Rally y la Vida en Equipo
La pasión de Tess por el rally no solo se refleja en su trabajo, sino también en su forma de interactuar con los demás. Su carácter fuerte y su determinación son cualidades que la han ayudado a superar obstáculos y a ganarse el respeto de sus compañeros. «Sí, tengo genio. Se me lleva bien hasta que se me pela el cable. Soy cañera, pero siempre con educación y sin faltar al respeto», comenta, mostrando su compromiso con el trabajo en equipo y la colaboración.
Uno de los aspectos más entrañables de su personalidad es su sentido del humor y su capacidad para compartir momentos de alegría con el equipo. Tess es conocida por llevar consigo un bote de Nocilla, una crema de avellanas que se ha convertido en un pequeño ritual entre los miembros del equipo. «En mi maleta no falta un bote de Nocilla… que luego los chicos del equipo siempre me quitan», dice, reflejando la camaradería que se desarrolla en el entorno del Dakar.
La vida en el Dakar es un constante desafío, pero para Tess Escribano, cada día es una oportunidad para aprender, crecer y contribuir al éxito de su equipo. Su historia es un recordatorio de que detrás de cada piloto hay un equipo comprometido y apasionado, y que el trabajo en equipo es fundamental para enfrentar los retos que presenta una de las competiciones más duras del mundo. La dedicación y el esfuerzo de personas como Tess son los que hacen posible que el Dakar siga siendo un evento emblemático en el mundo del motorsport.
