La detección temprana de enfermedades es fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes y reducir la carga sobre los sistemas de salud. En este contexto, el programa PreveRenal, implementado por los Hospitales de Quirónsalud en la red pública madrileña, se ha convertido en un referente en la identificación precoz de la enfermedad renal crónica (ERC). Esta iniciativa, que comenzó en septiembre de 2024, se basa en el cribado de albuminuria, un marcador clave que permite detectar daños renales en etapas iniciales, cuando aún no se presentan síntomas.
### La Enfermedad Renal Crónica: Un Problema Silencioso
La enfermedad renal crónica es una condición que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se define como una disminución de la función renal que persiste durante más de tres meses, lo que puede llevar a complicaciones graves, incluyendo la necesidad de diálisis o trasplante. Uno de los principales desafíos en el manejo de esta enfermedad es que a menudo avanza sin síntomas evidentes, lo que dificulta su diagnóstico temprano. La albuminuria, que se refiere a la presencia de albúmina en la orina, es uno de los primeros indicadores de daño renal y está asociada con un mayor riesgo de progresión de la enfermedad y complicaciones cardiovasculares.
El programa PreveRenal se dirige a la población de entre 50 y 70 años, un grupo etario que presenta un mayor riesgo de desarrollar ERC. A través de una simple muestra de orina, los participantes pueden someterse a un análisis que determina el cociente albúmina/creatinina. Dependiendo del resultado, se establece un protocolo de seguimiento que puede incluir consultas presenciales con especialistas en nefrología. Este enfoque no solo permite la identificación de casos previamente no diagnosticados, sino que también facilita la implementación de tratamientos personalizados en fases tempranas de la enfermedad.
### Resultados y Efectividad del Programa
Desde su lanzamiento, el programa PreveRenal ha mostrado resultados prometedores. En 2025, más de 23,000 personas participaron en el programa, lo que permitió identificar 424 casos de enfermedad renal crónica que no habían sido diagnosticados previamente. Este hallazgo representa un 1.8% de los pacientes analizados, lo que subraya la importancia de la detección temprana en la prevención de complicaciones futuras.
En la Fundación Jiménez Díaz, se realizaron más de 11,000 análisis, identificando 165 casos de ERC. Otros hospitales involucrados en el programa, como el Rey Juan Carlos, Infanta Elena y General de Villalba, también contribuyeron significativamente al esfuerzo, con miles de análisis realizados y diagnósticos confirmados. Este enfoque proactivo no solo mejora la salud de los pacientes, sino que también alivia la presión sobre los recursos de salud pública al reducir la necesidad de tratamientos más invasivos como la diálisis.
La doctora Lucía Cordero, especialista en nefrología y coordinadora del programa, destaca que la identificación precoz de la enfermedad renal crónica permite iniciar un seguimiento y tratamiento personalizados en fases en las que aún es posible ralentizar la progresión de la enfermedad. Esto no solo mejora el pronóstico de los pacientes, sino que también contribuye a un objetivo clave de salud pública: hacer que la enfermedad renal deje de ser ‘silenciosa’ y se convierta en una condición detectable y tratable a tiempo.
El programa PreveRenal también incluye un sistema automático de medición de albuminuria en todas las analíticas de orina que llegan al laboratorio. Desde su implementación, se han recibido más de 160,000 muestras de Atención Primaria, encontrando cerca del 1% de valores positivos. Esta estrategia no solo optimiza el proceso de diagnóstico, sino que también garantiza que un mayor número de pacientes reciba la atención necesaria en el momento adecuado.
La importancia de iniciativas como PreveRenal radica en su capacidad para transformar la forma en que se aborda la enfermedad renal crónica. Al integrar la detección temprana en el sistema de salud, se abre la puerta a un enfoque más preventivo y menos reactivo, lo que puede tener un impacto significativo en la salud pública y en la calidad de vida de los pacientes. En un mundo donde las enfermedades crónicas son cada vez más prevalentes, programas como este son esenciales para garantizar que los pacientes reciban la atención que necesitan antes de que sea demasiado tarde.