La hipertensión es una condición silenciosa que afecta a 1 de cada 3 adultos en España. No causa síntomas evidentes, pero daña el corazón, los riñones y el cerebro. Cada año, 46.000 muertes cardiovasculares en el país están vinculadas a esta patología. El Día Mundial de la Hipertensión (17 de mayo) impulsa la campaña ‘Hay peligros que no te ves venir’, liderada por la Sociedad Española de Cardiología y la Fundación Española del Corazón.
¿Qué es la presión arterial y cómo se mide?
La presión arterial es la fuerza que la sangre ejerce sobre las paredes de las arterias. Se expresa en mmHg, con dos valores: presión sistólica (cuando el corazón se contrae) y presión diastólica (cuando se relaja entre latidos). Una lectura normal es menor a 120/80 mmHg. Valores iguales o superiores a 140/90 mmHg, confirmados en dos o tres mediciones separadas, indican hipertensión.
¿Por qué 140/90 mmHg es el umbral crítico?
Este valor marca el punto en el que el riesgo cardiovascular aumenta de forma significativa. El Dr. Andrés Íñiguez, presidente de la FEC, explica que superarlo exige consulta médica inmediata. No es un número arbitrario: refleja el umbral a partir del cual el daño vascular se acelera, incluso sin síntomas.
¿Por qué la hipertensión es una emergencia silenciosa?
La hipertensión no duele ni molesta. Por eso, el 50 % de los afectados en España no saben que la padecen. Su peligro radica en su progresión asintomática: daña vasos sanguíneos, provoca hipertrofia ventricular izquierda, reduce la perfusión renal y aumenta el riesgo de ictus y infarto de miocardio. El daño acumulado puede ser irreversible antes de que aparezca el primer síntoma.
¿Qué órganos afecta la presión alta?
- Corazón: sobrecarga el ventrículo izquierdo y favorece la insuficiencia cardíaca.
- Cerebro: eleva el riesgo de accidente cerebrovascular hasta un 70 %.
- Riñones: reduce la filtración glomerular y acelera la enfermedad renal crónica.
- Ojos: provoca retinopatía hipertensiva, con pérdida visual progresiva.
¿Cuál es el impacto económico y social en España?
La hipertensión representa el 22 % de los gastos en atención primaria cardiovascular. Cada año, el sistema sanitario español invierte más de 1.200 millones de euros en tratamientos, hospitalizaciones y rehabilitación derivados de complicaciones hipertensivas. Además, genera una pérdida de productividad laboral estimada en 380 millones de euros anuales. Desde 2023, la Estrategia Nacional de Enfermedades Cardiovasculares incluye objetivos vinculantes para reducir la prevalencia no controlada al 25 % antes de 2030.
¿Qué dice la normativa actual?
El Real Decreto 1030/2022 actualiza los protocolos de cribado en atención primaria: obliga a medir la presión arterial al menos una vez al año en adultos mayores de 18 años. Además, la Ley General de Salud Pública exige que los centros de salud ofrezcan controles gratuitos y accesibles. La reciente actualización de las guías de la SEC (2025) recomienda el uso de tensiómetros digitales validados y la toma en reposo, no en ayunas ni tras esfuerzo físico.
Datos Clave
- 140/90 mmHg es el umbral diagnóstico de hipertensión en adultos.
- El 33 % de los adultos españoles tiene hipertensión, pero solo el 52 % la tiene controlada.
- 46.000 muertes anuales en España están directamente vinculadas a esta condición.
- La campaña ‘Hay peligros que no te ves venir’ promueve la auto-medición responsable y el seguimiento clínico temprano.
- La hipertensión es la principal causa modificable de enfermedad cardiovascular en Europa.
¿Qué cambios prácticos recomiendan los expertos?
La prevención no depende solo de fármacos. La SEC y la FEC destacan tres pilares: reducción de sodio (<5 g/día), actividad física moderada 150 minutos/semana y abandono del tabaco. También recomiendan evitar la automedicación con antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), que elevan la presión arterial hasta un 20 % en usuarios crónicos. El control efectivo reduce el riesgo de ictus en un 40 % y el de infarto en un 25 %.
