La Agencia para el Desarrollo Agrícola (ADA) ha lanzado su tercera convocatoria de licitación para el arrendamiento de tierras agrícolas en Dajla-Oued Ed-Dahab. El objetivo es impulsar una asociación público-privada (APP) que combine riego, desalinización y producción sostenible. La planta desalinizadora prevista alimentará 5.000 hectáreas. Esta fase abre 35 proyectos a inversores nacionales y extranjeros, con plazos de hasta 40 años y rentas ajustadas por inflación.
¿Qué implica la nueva licitación de tierras en Dajla?
La convocatoria abarca 1.090 hectáreas distribuidas en 35 proyectos. Estos se clasifican en cuatro categorías: 28 medianos (345,85 ha), 3 grandes (169,43 ha), 3 con obligación de agregación (565,13 ha) y 1 pequeña explotación (9,99 ha). Cada categoría responde a distintos perfiles de inversión y capacidades técnicas.
Los licitantes deben presentar planes de explotación viables, con énfasis en la sostenibilidad hídrica y la integración con la futura planta desalinizadora. La ADA exige que los proyectos se alineen con el Plan Nacional de Desarrollo Agrícola 2023–2030, que prioriza la soberanía alimentaria y la adaptación al cambio climático.
¿Cuáles son las condiciones contractuales para los inversores?
Los contratos de arrendamiento tienen un plazo inicial de 25 años, ampliables a 40 si se incluye una planta de procesamiento industrial. La renta anual se fija por el gobierno y se incrementa un 10% cada cinco años desde el inicio efectivo del riego. Este mecanismo busca equilibrar la previsibilidad financiera con la actualización por costos operativos.
Gestión directa y prohibición de cesión
El gobierno exige gestión directa de los activos por parte del arrendatario. No se permite la transferencia de derechos ni la sustitución por terceros sin autorización escrita previa. El incumplimiento acarrea rescisión inmediata del contrato. Esta cláusula refuerza la responsabilidad operativa y evita especulación financiera sobre tierras públicas.
¿Cómo se articula el marco legal y económico del proyecto?
El proyecto se enmarca en la Ley 10-22 de Inversiones Estratégicas, que otorga garantías a inversores extranjeros en sectores prioritarios como agricultura y agua. Además, se aplica el Reglamento de Tierras del Dominio Privado Estatal, que regula el uso, arrendamiento y fiscalización de terrenos públicos productivos.
Económicamente, el proyecto forma parte de una apuesta por la diversificación productiva del sur marroquí, región con alto potencial agrícola pero históricamente subexplotada por limitaciones hídricas. Se estima que la inversión total superará los 2.000 millones de dirhams, generando más de 5.000 empleos directos e indirectos.
¿Qué impacto tiene en la seguridad hídrica y alimentaria regional?
La planta desalinizadora es clave. Sin ella, el riego de 5.000 hectáreas sería inviable. Su puesta en marcha permitirá cultivar hortalizas, frutales y cultivos de alto valor exportable, reduciendo la dependencia de importaciones. Además, el proyecto incorpora sistemas de riego por goteo inteligente, monitoreo satelital y gestión de suelos con sensores IoT.
Datos Clave
- 35 proyectos agrícolas licitados en Dajla-Oued Ed-Dahab
- Superficie total: 1.090 hectáreas, distribuidas en 4 categorías
- Plazo máximo de contrato: 40 años, con extensión condicionada a planta industrial
- Incremento anual de renta: 10% cada cinco años desde inicio del riego
- Requisito obligatorio: gestión directa y prohibición de cesión sin autorización
- Vinculado a una planta desalinizadora que abastecerá 5.000 hectáreas
El proyecto refleja una estrategia nacional coherente: transformar limitaciones geográficas en ventajas competitivas. La combinación de infraestructura hídrica, tierras públicas bien reguladas y marco legal estable posiciona a Dajla como un polo agroexportador emergente. Su éxito dependerá de la transparencia en las licitaciones, la fiscalización técnica continua y la inclusión de actores locales en cadenas de valor.
