Iberdrola, a través de su filial británica SP Energy Networks, ha dado un paso significativo en el ámbito de la energía renovable con la firma de un contrato valorado en 2.300 millones de euros con Prysmian. Este acuerdo tiene como objetivo la fabricación del cable para la interconexión eléctrica submarina Eastern Green Link 4 (EGL4), un proyecto que promete transformar la red eléctrica del Reino Unido y acelerar la integración de fuentes de energía renovables en el sistema. La interconexión, que se espera esté operativa en 2033, tendrá una capacidad de 2.000 megavatios (MW) y unirá Fife, en Escocia, con Norfolk, en Inglaterra, utilizando tecnología de corriente continua de alta tensión (HVDC).
La importancia de este proyecto radica en su capacidad para trasladar energía renovable suficiente para abastecer a más de 1,5 millones de hogares. Además, se espera que el EGL4 refuerce la seguridad del suministro eléctrico en el país, mejorando la capacidad de intercambio energético entre regiones y facilitando la integración de nuevas fuentes de energía limpia. Esto no solo contribuirá a la sostenibilidad del sistema energético, sino que también impulsará el crecimiento económico y el desarrollo industrial en las áreas afectadas.
### Detalles del Proyecto Eastern Green Link 4
El contrato con Prysmian incluye la fabricación de más de 640 kilómetros de cable, de los cuales aproximadamente 530 kilómetros serán submarinos y más de 116 kilómetros serán subterráneos. Esta tecnología es esencial para avanzar hacia los objetivos de descarbonización y generación de energía limpia, permitiendo una transmisión más eficiente y estable de electricidad a largas distancias. Las solicitudes de planificación para el proyecto se presentarán tanto en Escocia como en Inglaterra a lo largo de 2026, y se espera que las obras comiencen en 2029, con el objetivo de que la interconexión esté en funcionamiento en 2033.
El Eastern Green Link 4 no es un proyecto aislado. Iberdrola y sus socios también están trabajando en otras interconexiones estratégicas, como el Eastern Green Link 1, que conectará Torness, en Escocia, con Hawthorne Pit, en Inglaterra, y que comenzó su construcción en 2025. Además, ScottishPower, una filial de Iberdrola en el Reino Unido, está a cargo de la construcción de ambas interconexiones por el este de la isla, mientras que el proyecto Western Link 2, que aún se encuentra en fase de estudio, prevé unir Escocia y Gales por el oeste mediante un enlace submarino.
### Inversión y Compromiso con la Energía Renovable
La inversión en el Reino Unido es una parte fundamental de la estrategia de Iberdrola. En diciembre de 2025, la autoridad reguladora británica Ofgem autorizó a ScottishPower a invertir cerca de 14.000 millones de euros en la modernización y ampliación de las redes eléctricas en el centro y sur de Escocia. Estas inversiones, que se desplegarán hasta 2031, triplican la inversión del periodo regulatorio anterior y están alineadas con los objetivos del Gobierno británico establecidos en su Clean Power 2030 Plan.
Iberdrola prevé invertir un total de 20.000 millones de euros en el Reino Unido hasta 2028, enfocándose principalmente en redes eléctricas y proyectos de energías renovables. Este compromiso no solo refuerza la posición de la empresa en el mercado británico, sino que también subraya su dedicación a la transición energética y a la construcción de un sistema energético más sostenible y competitivo.
Con la implementación de proyectos como el Eastern Green Link 4, Iberdrola está contribuyendo de manera significativa a la lucha contra el cambio climático y a la promoción de un futuro energético más limpio. La interconexión no solo permitirá un mejor aprovechamiento de las energías renovables, sino que también jugará un papel crucial en la seguridad del suministro eléctrico del Reino Unido, un aspecto vital en el contexto actual de creciente demanda energética y necesidad de sostenibilidad.
La interconexión entre Escocia e Inglaterra representa un avance importante en la infraestructura energética del Reino Unido, y es un ejemplo de cómo las empresas pueden colaborar para lograr un futuro más sostenible. Con la tecnología HVDC y la inversión en redes eléctricas, Iberdrola está bien posicionada para liderar el camino hacia un sistema energético más eficiente y respetuoso con el medio ambiente.