El fenómeno del mercado de lujo de segunda mano, conocido como ‘pre-owned’, está experimentando un crecimiento sin precedentes, impulsado principalmente por las generaciones más jóvenes: los millennials y la Generación Z. Este cambio en la forma de consumir lujo no solo refleja una tendencia de moda, sino que también representa un cambio cultural significativo en la manera en que se percibe el valor y la sostenibilidad en el consumo de artículos de alta gama.
### La Creciente Popularidad del ‘Pre-Owned’
El mercado de artículos de lujo de segunda mano está proyectado para alcanzar un valor de 310.000 millones de euros para el año 2030, según un estudio realizado por Boston Consulting Group y Vestiaire Collective. Este crecimiento se sitúa en un impresionante 10% anual, lo que indica que el interés por la moda y los accesorios de lujo de segunda mano está en plena expansión. Este fenómeno es especialmente notable entre los millennials y la Generación Z, quienes están adoptando el lujo de segunda mano como una forma de acceder a marcas icónicas como Chanel, Dior y Loewe, sin comprometer sus valores de sostenibilidad.
La motivación detrás de esta tendencia no es solo económica, sino que también está profundamente arraigada en un deseo de consumir de manera más responsable. Para estas generaciones, el lujo de segunda mano no se percibe como una renuncia, sino como una opción que les permite disfrutar de piezas exclusivas y con historia, al mismo tiempo que se alinean con sus principios éticos. Un estudio de PwC revela que un 15% de los millennials y un 12% de la Generación Z estarían dispuestos a pagar hasta un 30% más por productos que sean sostenibles, en contraste con el 49% de los baby boomers que no estarían dispuestos a asumir un sobrecoste por esta razón.
Además, el impacto cultural de figuras influyentes como Bad Bunny y Taylor Swift ha contribuido a normalizar y celebrar el consumo de artículos de lujo de segunda mano. La colección de relojes vintage de Bad Bunny y el uso de piezas icónicas por parte de Swift han elevado el estatus del ‘pre-owned’ a un símbolo de estilo y autenticidad en la cultura contemporánea.
### La Revolución en el Sector de la Relojería
Uno de los segmentos que ha visto un crecimiento notable es el de la relojería. Según el informe ‘Swiss Watch Industry 2025’ de Deloitte, cuatro de cada diez jóvenes millennials y de la Generación Z tienen la intención de comprar un reloj de segunda mano en el próximo año, una cifra que duplica la intención de compra entre los baby boomers. Este interés por los relojes pre-owned se traduce en un aumento del 46% en la demanda de relojes usados en plataformas como The RealReal, especialmente entre compradores menores de 35 años.
El atractivo de los relojes de segunda mano radica en la posibilidad de acceder a piezas que ya no están en producción, así como en la opción de elegir de manera más sostenible. En España, marcas como RABAT han capitalizado esta tendencia con su propuesta “RABAT Certified Pre-Owned”, que garantiza la autenticidad y la trazabilidad de cada pieza. Este enfoque no solo asegura la calidad de los relojes, sino que también proporciona a los consumidores la confianza de que están adquiriendo productos que cumplen con altos estándares de transparencia y ética.
La propuesta de RABAT incluye un exhaustivo protocolo de revisión técnica y controles de calidad, lo que permite a los compradores disfrutar de relojes de colección y vintage con la certeza de que están invirtiendo en piezas de valor real. Este tipo de iniciativas resuena profundamente con las nuevas generaciones, que valoran no solo la exclusividad, sino también la historia y la calidad detrás de cada artículo.
Las plataformas de compraventa de lujo de segunda mano, como Vestiaire Collective, también han visto un aumento en la participación de millennials y de la Generación Z, quienes constituyen el núcleo de su comunidad activa. Esto ha impulsado la demanda de joyas vintage y de época, consolidando un modelo de circularidad que se alinea con los valores de sostenibilidad y autenticidad de estas generaciones.
El cambio en la mentalidad hacia el lujo es evidente: ya no se mide solo en términos de exclusividad, sino también en coherencia y valor real. Las nuevas generaciones están redefiniendo lo que significa poseer lujo, donde una pieza con historia se convierte en un símbolo de cultura, estética y responsabilidad social. En este nuevo paradigma, el lujo de segunda mano no solo es una opción viable, sino que se ha convertido en una declaración de intenciones sobre cómo se debe consumir en el futuro.
