La 72.ª edición de los Premios Ondas se celebró en el emblemático Gran Teatre del Liceu, donde el programa Versió RAC1 fue galardonado como el Mejor Programa de Radio. Este evento, que reunió a destacados profesionales de la comunicación, se convirtió en una plataforma para celebrar el talento y la creatividad en el ámbito de los medios de comunicación. El director y presentador del programa, Toni Clapés, no solo recibió el premio, sino que también celebró su cumpleaños número 58 en una noche llena de emociones y humor.
El discurso de Clapés fue un reflejo de su estilo único, combinando gratitud y humor. Al recibir el premio, destacó la importancia del trabajo en equipo, comparando su programa con un ‘castell’, una estructura tradicional catalana que simboliza la colaboración y el esfuerzo colectivo. «Yo soy el enxaneta, el castell lo forman ellos», afirmó, subrayando que el éxito del programa es el resultado del esfuerzo conjunto de todo su equipo. Además, recordó un consejo de uno de sus primeros directores: «no hay mejor improvisación que la preparada», enfatizando la dedicación y el trabajo detrás de cada emisión.
La gala, organizada por el Grupo PRISA, comenzó con una actuación musical de la banda Viva Suecia, creando un ambiente festivo que acompañó a los premiados durante la noche. La presentadora, Mara Torres, mantuvo el ritmo del evento, advirtiendo a los galardonados sobre la posibilidad de que una señal sonora interrumpiera sus discursos si se extendían demasiado. Esta dinámica aportó un toque de humor y ligereza a la ceremonia, que se caracterizó por su diversidad de premios y reconocimientos.
Uno de los momentos más emotivos de la noche fue el discurso de Mònica Terribas, quien recibió un Ondas por su documental «El minuto heroico: Yo también dejé el Opus Dei». En su intervención, dedicó el premio a las víctimas de abusos en cualquier religión, expresando su deseo de que el futuro esté lleno de contenidos que desafíen y conmuevan a la audiencia. Su mensaje resonó con fuerza, subrayando la responsabilidad de los creadores de contenido en la búsqueda de la verdad y la justicia.
El Gran Wyoming, reconocido como Mejor Comunicador, también dejó una huella significativa en la gala con su discurso contundente. Hizo un llamado a la defensa del derecho constitucional a la información veraz, advirtiendo sobre la amenaza que enfrentan los medios de comunicación en la actualidad. Su crítica a la desinformación y a aquellos que propagan mentiras en los medios fue un recordatorio de la importancia de la ética periodística en tiempos de incertidumbre.
La noche también estuvo marcada por otros reconocimientos destacados en el ámbito de la radio y la televisión. Gemma Nierga recibió el premio al Mejor Programa de Proximidad por «Cafè d’Idees», enfatizando que este galardón simboliza la posibilidad de reiniciar y reinventarse en el mundo de la comunicación. Isaías Lafuente fue reconocido por su trayectoria, mientras que Paco Lobatón dedicó su premio a los periodistas jóvenes, instándolos a no dejarse abrumar por la precariedad del sector.
En el ámbito de la ficción, las series «Pubertat» y «Querer» compartieron el Ondas a Mejor Serie Dramática, mientras que «Celeste» se llevó el galardón en la categoría de comedia. Además, las seis protagonistas de «Furia» fueron reconocidas por su actuación, y Secun de la Rosa fue premiado como el Mejor Intérprete Masculino por su papel en «Superestar». Estos premios reflejan la diversidad y la riqueza de la producción audiovisual actual, destacando el talento de los artistas y creadores en el panorama español.
La gala no solo celebró los logros individuales, sino que también rindió homenaje a la comunidad de creadores que, a través de su trabajo, contribuyen a enriquecer el panorama cultural y mediático. La combinación de música, humor y discursos significativos hizo de esta edición de los Premios Ondas un evento memorable, que no solo premió la excelencia en la comunicación, sino que también promovió un diálogo sobre la responsabilidad y el futuro de los medios de comunicación en la sociedad actual. La noche culminó con un guiño escénico, donde el Liceu simuló una gran apagada para entregar el galardón a los programas especiales emitidos durante un día histórico, subrayando la importancia de la innovación y la adaptación en el mundo de la comunicación.
